- A través de talleres y espacios de trabajo colectivo, se impulsa en Brinkmann una agenda participativa para identificar desafíos y proyectar el desarrollo local hacia 2050.
- A través de talleres y espacios de trabajo colectivo, se impulsa en Brinkmann una agenda participativa para identificar desafíos y proyectar el desarrollo local hacia 2050.
La Fundación ICES acompaña en la ciudad de Brinkmann el desarrollo del Plan Estratégico y Participativo Brinkmann 2050, una propuesta orientada a fortalecer capacidades locales de planificación y promover procesos participativos para construir agendas de desarrollo con mirada de largo plazo.
La iniciativa forma parte del Programa de Participación Social y Planificación Estratégica de la Fundación, basado en la premisa de que las mejores decisiones para una ciudad se construyen cuando el Estado logra escuchar, ordenar y transformar en políticas públicas el conocimiento, las experiencias y las prioridades que existen en la comunidad. Por eso, el proceso propone una metodología basada en el diálogo, la participación ciudadana y la construcción colectiva de consensos estratégicos.
A través de distintos talleres y espacios de trabajo, la propuesta busca incorporar miradas diversas sobre el presente y el futuro de Brinkmann, convocando a actores institucionales, productivos, profesionales, sociales y comunitarios. El proceso incluye instancias territoriales, sectoriales y transversales orientadas a identificar prioridades, problemáticas, oportunidades y horizontes de desarrollo para el corto, mediano y largo plazo.
“Este taller no busca solamente identificar demandas o proyectos puntuales. Busca comprender cuáles son las tensiones estructurales que hoy atraviesan el desarrollo de Brinkmann, qué puede profundizarse en el futuro y qué capacidades necesitamos construir colectivamente”, expresó Paula Reinoso.
De este modo, el programa configura un dispositivo integral que articula participación, planificación y gestión, orientado a fortalecer las capacidades del municipio para producir y sostener una agenda estratégica de desarrollo, basada en evidencia, socialmente validada y operativamente viable.
El proceso ya tuvo su primera instancia de trabajo y continuará desarrollándose durante los meses de mayo y junio en la localidad, a través de nuevos talleres y espacios participativos abiertos a distintos actores de la comunidad. Posteriormente, se avanzará en la sistematización y evaluación de la información relevada, con el objetivo de traducir los aportes surgidos de la participación en insumos útiles para la planificación y la gestión local.